Redescubriendo el mundo a los treinta
y tantos
Cuando se suponía que por edad ya teníamos cierto conocimiento del mundo, resulta que no, que poco de lo que nos han inculcado y enseñado sigue vigente.
Ahora toca desaprender, revisar creencias y cuestionar nuestro modelo de un mundo que nunca volverá
15 Jul 2013  |  maldomao   BREVE         

Después de que el año pasado fuera uno de los fenómenos más importante de internet y, según algunos, la mayor innovación en educación superior desde la imprenta, parece que este año va a ser de resaca para los MOOCs (cursos masivos y abiertos online). Tengo pendiente una buena introducción sobre ellos aquí.

Empiezan a caer críticas a esta nueva forma de proporcionar educación superior, pero no hay que preocuparse, es parte del ciclo de la innovación, siempre hay que contar con el pataleo de los acomodados y resistentes al cambio.

Luis Moreno los defiende con maestría en este breve artículo:

Observatorio MOOC: El año anti MOOC: ¿son los cursos masivos neoliberales?

Extraigo lo principal:

En la economía del conocimiento el aprendizaje debe ser continuado, y en este sentido los MOOC juegan un papel fundamental. Las universidades y facultades se equivocan si piensan que en sus muros se encuentra "toda la sabiduría" necesaria, y no observan que la economía y la sociedad es cada vez algo más complejo e interconectado de lo que era hace no muchas décadas. Internet, en su afán por transformar todo nuestro entorno, ha alcanzado por fin a la educación, y ha creado un sistema educativo en la sombra, donde cada persona es libre de aprender lo que desea. Los cursos masivos son el reflejo de la transición hacia una sociedad del conocimiento, que no ha pasado por las instituciones, sino por el propio deseo popular.

La razón por la que se ha clasificado como "neoliberalistas" a los MOOC es debido a que detrás de plataformas como Coursera o Udacity se encuentran modelos de negocio planteados por emprendedores, que incluso han contado con ayuda de fondos de capital riesgo. Mientras tanto, las universidades han pretendido mantener su estatus de monopolios de la educación superior ignorando o criticando los cursos masivos. Y es precisamente esta actitud ante los cambios la que, entre otras razones, han llevado a la falta de adaptación de los jóvenes de todo el planeta a las necesidades reales del mercado y la sociedad.

Yo hace tiempo que disfruto de este nuevo sistema educativo en la sombra: rico, flexible, potente, distribuido, desestructurado, a medida y a demanda que nos proporciona internet y estoy encantado, lo disfruto cada día.

HACER UN COMENTARIO: