Redescubriendo el mundo a los treinta
y tantos
Cuando se suponía que por edad ya teníamos cierto conocimiento del mundo, resulta que no, que poco de lo que nos han inculcado y enseñado sigue vigente.
Ahora toca desaprender, revisar creencias y cuestionar nuestro modelo de un mundo que nunca volverá
22 Jan 2015  |  maldomao   BREVE         

¿Nos están haciendo peores la riqueza, el confort y el paternalismo?

Me gustaron bastante varias partes (en las que no habla de su libro) de la entrevista de Iñaki Gabilondo a Arturo Pérez-Reverte.

Especialmente el fragmento a partir del minuto 16 en el que reflexiona sobre cómo ha cambiado la visión de la vida del hombre rico y acomodado Europeo, y cómo eso nos está haciendo peores. Saco esos párrafos de la transcripción automática de youtube y comento mi visión:

...que hemos perdido quizá una disciplina moral ¿no? Quizá nuestros abuelos, nuestros padres sabían que el mundo se acaba, que hay dolor, sufrimiento, muerte, sabían que la vida está sometida a peligros, que es un territorio hostil y eso los hacía vivir de una manera más solidaria, más elegante; dispuestos a a pagar el costo de estar vivos. Pero ahora lo hemos olvidado; la comodidad, el confort, el estado del bienestar nos han hecho olvidar lo que sabían nuestros abuelos: que somos vulnerables. Entonces eso nos ha hecho peores, más egoístas, menos heroicos en el sentido moral del término y creo que ahí sí hemos perdido un capital muy importante.

De acuerdo con la idea; es algo de lo que me estoy dando cuenta los últimos tiempos. La riqueza material, la comodidad, la sobreprotección familiar y especialmente el parternalismo político y estatal tienen un lado negativo: nos empujan hacia la irrealidad, la inconsciencia, la cesión de autonomía personal, de afrontar la vida con valentía y dignidad asumiendo la realidad y las consecuencias de nuestras decisiones.

Esa mentalidad que nos hace vivir de una forma conservadora, desde el miedo -a perder, porque nacemos teniéndolo todo- en contraste a vivir desde la ilusión -por mejorar, como antes, que nacían sin nada y, por tanto, nada que perder- nos empequeñece, nos hace dependientes, pusilánimes, quejicas y victimistas. En definitiva, no nos permite sacar lo mejor de nosotros mismos.

Si en una sociedad esa mentalidad llega a generalizarse y pasa a ser dominante puede ser devastadora a largo plazo. Espero equivocarme, pero me da, que en España ese proceso ya ha ocurrido y estamos empezando a ver las consecuencias, lo que no sé es el grado ni la reversibilidad del fenómeno.

Saco otra idea de la entrevista:

El mundo se divide en esos dos tipos de gente: el que sabe que va a morir, el que sabe que todo es vulnerable, que todo está sometido a los azares de la vida, del tiempo, de como quieras llamarlo... vive de otra manera vida, de una manera mucho más limpia, mucho más digna, mucho más lúcida. El que no sabe que va a morir, el que cree que esto dura siempre, que la belleza es eterna, que él confort es eterno, que nunca hay un iceberg delante del Titanic, etc, ese creo que ha perdido el sentido de la vida y es el que está empeorando el mundo. Cuanta más personas creen que no van a morir peor es el mundo.

A mí la experiencia de la paternidad me cambió drásticamente en este aspecto: desde entonces estoy con los primeros. Cuando tienes hijos dejas de mirarte al ombligo y el valor de tu vida pasa de ser absoluto a relativo.


Más avanzada la entrevista está interesante cuando habla sobre la historia de España y sus particularidades culturales:

A partir del minuto 21 habla de los errores históricos que han marcado el atraso de España respecto a la Europa avanzada.

También me gustan los últimos minutos, desde el minuto 42 hasta el final.

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