Redescubriendo el mundo a los treinta
y tantos
Cuando se suponía que por edad ya teníamos cierto conocimiento del mundo, resulta que no, que poco de lo que nos han inculcado y enseñado sigue vigente.
Ahora toca desaprender, revisar creencias y cuestionar nuestro modelo de un mundo que nunca volverá
24 Sep 2013  |  maldomao   BREVE         

Escanear lo físico al alcance de todos

Rotundo éxito en Kickstarter de Structure Sensor: un sensor asequible a cualquiera que se acopla al iPad y que permite escanear el mundo físico en 3D.

Es la pieza que faltaba, junto a las impresoras 3D y el software sencillo de manejar, para que la creación, la compartición y la gestión de lo tangible (digitalizado) entre en un nivel similar al que ha llegado lo intangible (información, conocimiento, cultura, etc.).

Es imposible imaginar las consecuencias que va a tener esto, ni cuando, pero creo que a medio y largo plazo (pongamos una década), con la rápida mejora que están teniendo estas tecnologías, el impacto en la industria y el diseño industrial puede ser notable, transformador, como está pasando con los sectores dedicados a lo intangible (prensa, música, cine, educación, etc.).

Por otro lado, con lo material siempre existirán unos costes de materia y de impresión que crean fricción y barreras en el mercado, por lo que las transformaciones que están ocurriendo en la economía intangible pueden no ser extrapolables, o no en la misma medida, a la economía de lo material.

De todas formas mi apuesta va en la dirección contraria: desmaterializar la actividad humana. Lo que se convierte en intangible es mucho menos costoso, ya que deja de estar soportado por recursos limitados, y esto es lo que va a llevar a la gente a sustituir servicios basados en lo material por servicios basados en lo intangible, en las tecnologías de la información.

Curiosamente estos escáneres 3D también pueden ayudar a lo anterior. Por ejemplo, usándolos para escanear tu cuerpo y poder probarte ropa o calzado virtualmente. Evitaría desplazamientos, reduciría costes en tiendas, devoluciones, etc. En definitiva, desmaterializaría y abarataría radicalmente la actividad de probarte y comprar ropa o calzado.

Enrique Dans dedica dos artículos al tema:

Un mundo fotocopiable » El Blog de Enrique Dans

Y para completar el panorama, un escalón de simplificación más: un nuevo proyecto en Kickstarter solicita cien mil dólares para fabricar Structure, un pequeño sensor acoplable a un iPad y con una tecnología similar a la del Kinect de Microsoft (con la participación, de hecho, de algunos de los ingenieros de PrimeSense que lo crearon), que tres días después ya ha superado ampliamente su objetivo.

Un proyecto en el que destaca especialmente su filosofía abierta: códigos fuente y diseños disponibles, un SDK abierto a todas las plataformas y que ofrece acceso completo a bajo nivel, integración con otros dispositivos, posibilidad de crear apps independientes basadas en el dispositivo… lo importante no es ya el dispositivo en sí, sino lo que los desarrolladores serán capaces de diseñar con él, desde juegos de todo tipo que sean sensibles al escenario que tienes ante tus ojos, hasta aplicaciones industriales.

Las barreras de entrada pasan a ser ridículamente bajas cuando con un simple iPad y un pequeño sensor de trescientos cincuenta dólares puedes recorrer el mundo y “fotocopiar” cualquier cosa que tengas delante: un objeto, un diseño, un relieve, una habitación, una cara… De la realidad, a tu programa de diseño en pantalla con todas sus dimensiones y formas, en lo que tardas en tomar una imagen. Un dispositivo tan ubicuo como un tablet, capaz no ya de tomar una imagen, sino de “entender el mundo y su estructura” y reproducirlo inmediatamente en tres dimensiones. Literalmente, un mundo fotocopiable.

...

En su columna de Expansión lo explica de forma muy asequible, la copio:

Imagínese apuntar con un dispositivo a cualquier cosa: un objeto, una habitación, un edificio, una cara… Y que, tras una breve operación que asegura simplemente que la percepción de dicho dispositivo es razonablemente correcta, obtiene una representación tridimensional de dicho objeto en un programa de diseño en su pantalla, con su forma, dimensiones, relaciones, etc.

Ahora piense que el diseño obtenido – sin necesidad de saber manejar un programa de diseño, sino simplemente haciendo una especie de fotografía – puede servir para cualquier cosa, desde simplemente amueblar virtualmente una habitación, hasta obtener una copia impresa en plástico termofusible de un objeto. O enviarlo a un fabricante para que genere un objeto igual.

Bienvenido a un mundo en el que todo va a ser fotocopiable. Lo que hace años comenzó a ocurrir con los bits, empieza a suceder con los átomos gracias a los llamados escáneres tridimensionales, capaces de capturar la realidad y convertirla en diseños en la pantalla. Esta semana, un escáner tridimensional diseñado para ser acoplado a un iPad y basado en la Kinect de las consolas de videojuegos ha superado los 400.000 dólares de financiación en Kickstarter en tan solo dos días. La tecnología se abarata y se simplifica cada vez más.

Plantéese qué tipo de efectos podría generar sobre su industria el que cualquiera pudiese tomar cualquier objeto, escanearlo, y reproducirlo. Fotocopiarlo tridimensionalmente. La tecnología para imprimirlo no es perfecta aún, pero sus posibilidades mejoran rápidamente. Tecnologías ya existentes, que rápidamente toman carta de realidad, y que empiezan a acercarse a la posibilidad de que hagamos con los átomos casi todo lo que hoy ya podemos hacer con los bits. Empiece a pensar sobre ello.

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